
En el ámbito del tratamiento de aguas residuales, ciertas ideas erróneas circulan desde hace décadas. A veces anecdóticas, a veces profundamente arraigadas, siguen influyendo en decisiones importantes, ya sea al momento de diseñar, instalar o utilizar un sistema séptico.
Sin embargo, detrás de estas percepciones, la realidad suele ser muy diferente. Un sistema de saneamiento no se limita a una simple instalación enterrada en el suelo: se trata de un equilibrio complejo entre diseño, entorno, uso y durabilidad.
A continuación, presentamos un recorrido por algunos de los mitos más comunes… y lo que realmente ocurre en el terreno.
MITO #1 – « UNA FOSA SÉPTICA PUEDE EXPLOTAR FÁCILMENTE »
Realidad: Aunque gases como el metano pueden formarse dentro de una fosa séptica, los casos de explosión son extremadamente raros. Generalmente ocurren en condiciones muy particulares, a menudo relacionadas con espacios confinados o intervenciones inadecuadas.
En la práctica, un sistema bien diseñado, correctamente ventilado y utilizado de manera adecuada no presenta este tipo de riesgo. (Para más información: la importancia del circuito de aireación)
MITO #2 – « TODO LO QUE DESAPARECE POR EL INODORO ES TRATADO »
Realidad: Un sistema séptico no es una solución universal para todo tipo de residuos. Toallitas, grasas, productos químicos o sólidos no biodegradables pueden alterar el funcionamiento biológico y acelerar el colmatado.
El buen funcionamiento del sistema depende principalmente de buenas prácticas de uso. (Para más información: buenas prácticas para un tratamiento sostenible)
MITO #3 – « LOS ADITIVOS MILAGROSOS MEJORAN EL SISTEMA »
Realidad: En un sistema bien diseñado, las bacterias naturales presentes en las aguas residuales son suficientes para garantizar el tratamiento.
En algunos casos, agregar productos puede incluso desequilibrar el proceso biológico en lugar de mejorarlo. (Para más información: los aditivos para las instalaciones septicas)
MITO #4 – « UNA FOSA SÉPTICA NUNCA NECESITA VACIARSE »
Realidad: Con el tiempo, los lodos se acumulan en toda unidad de tratamiento primario y deben retirarse periódicamente para mantener la eficiencia del sistema.
Es importante comprender que todas las soluciones sépticas requieren un tratamiento primario, lo que inevitablemente implica la extracción de lodos. Sin embargo, no todas las tecnologías se comportan de la misma manera en el tratamiento secundario. Algunos sistemas también acumulan lodos en las etapas secundarias o requieren el reemplazo periódico de medios filtrantes. Otros, especialmente las soluciones pasivas bien diseñadas, no generan una acumulación significativa de lodos secundarios ni requieren el reemplazo de componentes. Por lo tanto, el mantenimiento forma parte integral de la durabilidad del sistema, pero su frecuencia y complejidad dependen directamente de la tecnología elegida.
MITO #5 – « TODOS LOS SISTEMAS SÉPTICOS SON IGUALES »
Realidad: Las diferencias entre las tecnologías son importantes: diseño, rendimiento, durabilidad, necesidades de mantenimiento y sensibilidad a las variaciones de uso.
Dos sistemas pueden parecer similares durante la instalación, pero ofrecer rendimientos y costos de operación muy diferentes a largo plazo. Por ello, la elección de una solución no debería basarse únicamente en el costo inicial, sino en un análisis global que incluya la durabilidad, el mantenimiento y el ciclo de vida del sistema. Para visualizar mejor estas diferencias y comparar las opciones disponibles, puede descargar la cuadrícula comparativa. Tomar una decisión informada desde el principio ayuda a evitar costos e intervenciones imprevistas en el futuro.
MITO #6 – « UN CAMPO DE INFILTRACIÓN SIEMPRE TERMINA COLMATÁNDOSE RÁPIDAMENTE »
Realidad: Un campo de infiltración convencional puede efectivamente colmatarse después de algunos años, principalmente porque no constituye un tratamiento en sí mismo, sino más bien una zona de dispersión de las aguas residuales hacia el suelo.
Sin un pretratamiento adecuado, la carga orgánica y los sólidos en suspensión pueden saturar progresivamente el suelo, reduciendo su capacidad de infiltración. Por el contrario, un sistema que incorpora un tratamiento secundario denominado “avanzado” permite reducir significativamente esta carga antes de la dispersión, lo que contribuye directamente a prolongar la vida útil del campo. La colmatación no es, por lo tanto, una fatalidad, sino muchas veces la consecuencia de una elección tecnológica o de un diseño inadecuado. Un enfoque de ingeniería riguroso, combinado con la elección correcta de tecnología, permite maximizar el rendimiento y la durabilidad del sistema a largo plazo.
MITO #7 – « MIENTRAS MÁS COMPLEJO, MÁS EFICIENTE »
Realidad: El rendimiento no depende necesariamente de la complejidad. Los sistemas más robustos suelen ser aquellos basados en principios simples y bien dominados.
La simplicidad suele ser sinónimo de fiabilidad y durabilidad.
MITO #8 – « EL AGUA TRATADA NO PUEDE REUTILIZARSE »
Realidad: Dependiendo del nivel de tratamiento y del marco normativo, el agua puede reutilizarse para diversos usos no potables: riego, paisajismo, usos técnicos, etc.
El tratamiento de aguas residuales puede convertirse en un recurso en lugar de una limitación. (Para más información: guía breve sobre la reutilización)
MITO #9 – « UN SISTEMA SÉPTICO ES COMPLICADO DE INSTALAR »
Realidad: No es la complejidad lo que define un buen sistema, sino la calidad de su diseño.
Como se mencionó en nuestros anteriores InfoDBO, una instalación eficiente se basa en un enfoque de ingeniería completo y no simplemente en un ensamblaje de equipos. (Para más información: de la concepción a la instalación, la importancia de la ingeniería en los proyectos sépticos)
MITO #10 – « UNA VEZ INSTALADO, NO HAY NADA QUE SUPERVISAR »
Realidad: Un sistema bien diseñado es discreto y confiable en el día a día. Sin embargo, su correcto funcionamiento también depende de un uso adecuado.
Ciertas prácticas, como la introducción de productos inapropiados o una sobrecarga hidráulica, pueden afectar su rendimiento. Aunque no requiere atención constante, un sistema séptico sí necesita un mínimo de buenas prácticas y vigilancia para garantizar su durabilidad. Un sistema eficiente es, ante todo, un sistema bien utilizado. (Para más información: buenas prácticas para un tratamiento sostenible)
MITO #11 – « NO ES UN TEMA IMPORTANTE »
Realidad: El saneamiento impacta directamente la salud pública, la protección del medio ambiente y el valor de las infraestructuras.
Es un desafío fundamental, a menudo invisible, pero esencial. (Para más información: por qué tratar las aguas residuales)
MITO #12 – « LOS SISTEMAS HACEN RUIDO Y PRODUCEN MALOS OLORES »
Realidad: Las molestias no son una característica inherente de los sistemas sépticos, sino más bien el resultado de ciertas elecciones tecnológicas o de condiciones particulares.
En cuanto al ruido: generalmente está asociado a sistemas mecánicos, como bombas o compresores de aire. Los sistemas pasivos, que no contienen piezas mecánicas, funcionan de manera totalmente silenciosa. En cuanto a los olores: en condiciones normales, un sistema bien diseñado y correctamente ventilado no genera olores perceptibles. El principio de ventilación se basa, entre otras cosas, en un efecto chimenea entre el sistema y la ventilación del techo, permitiendo evacuar los gases hacia arriba. Cuando los olores están presentes, pueden estar relacionados con factores externos, por ejemplo:
- una tapa de fosa mal sellada
- una ventilación de techo obstruida (nieve, hielo)
- condiciones de viento desfavorables que empujan los gases hacia el suelo
Estas situaciones no son exclusivas de una tecnología en particular y pueden ocurrir con cualquier tipo de sistema. Soluciones simples y adecuadas suelen corregir rápidamente estos problemas, como la instalación de un filtro de carbón activado en la plomería o el ajuste del sistema de ventilación.
MITO #13 – « ES MUY COSTOSO »
Realidad: Es cierto que la inversión inicial puede parecer importante, especialmente para una infraestructura invisible. Sin embargo, el costo real de un sistema debe evaluarse a lo largo de todo su ciclo de vida.
Algunas soluciones, como las propuestas por DBO International, pueden tener un costo inicial comparable al de los sistemas convencionales, ofreciendo al mismo tiempo una mayor durabilidad y evitando reemplazos o intervenciones costosas después de algunos años. Comprender mejor las opciones disponibles permite tomar decisiones más informadas y, a menudo, más económicas a largo plazo. Para visualizar mejor estas diferencias y comparar las opciones disponibles, puede descargar la cuadrícula comparativa.
MITO #14 – « BENOÎT BOUCHER, FUNDADOR DE DBO, ESTÁ RETIRADO »
Realidad: Un mito que circula… convertido en todo un clásico desde 2013.
Al parecer, algunas pasiones son más fuertes que la jubilación. Porque en realidad, cuando alguien ha contribuido durante décadas a construir y hacer evolucionar una tecnología, no desaparece de la noche a la mañana.
CONCLUSIÓN
Los mitos sobre el saneamiento son numerosos, pero todos tienen algo en común: simplifican una realidad que, en la práctica, es mucho más compleja y matizada. Un sistema eficiente no se basa en ideas preconcebidas, sino en una combinación de factores:
- un diseño adecuado
- una instalación rigurosa
- un uso responsable
Cuestionar estas percepciones permite tomar decisiones más informadas, en beneficio del usuario, del medio ambiente y de la durabilidad de las instalaciones.
Aquí está el infoDBO : Mitos e ideas erróneas: desmitificar la verdad y la ficción en el tratamiento de aguas residuales
